domingo, 28 de julio de 2013

cualidades importantes para el pole dance


FUERZA: Sí, lógico. Sin ella no puedes sostenerte alrededor o sobre la barra. Lo importante es que no es necesario que estés fuerte antes de comenzar. El pole te desarrolla la fuerza necesaria poco a poco. Como sólo se trabaja con el peso del propio cuerpo, la musculatura que se desarrolla es fina. El pole te saca el cuerpo que tienes. Si eres de naturaleza más robusta o más atlética o más musculosa te marcará eso, está claro. Si eres más delgada o larguirucha te pondrá cuerpo de bailarina de ballet. En cualquier caso tu cuerpo se volverá más fuerte, fibroso y flexible. A cada una según su constitución, pero siempre para mejor. Siempre tiende a estilizar, tanto el cuerpo como los movimientos. Lo observo en todas las bailarinas que conozco.



AGILIDAD: De hecho, para hacer que parezca fácil, para moverse con soltura en la barra, hace falta fuerza. Para la agilidad encima de la barra hace falta estar fuerte y practicar muuuuchas muuuchas horas. Si sólo eres fuerte, harás las acrobacias de forma correcta pero mecánica, sin gracia. Yo relaciono la agilidad con eso, con la parte que se trabaja bailando mucho hasta que los movimientos están 'limpios', es decir, cuando los has repetido cientos de veces. Agilidad, elegancia, soltura, gracia, sprezzatura. Se necesita fuerza, pero a veces puede suplir a la fuerza. Por ejemplo: hay chicas que no hacen grandes acrobacias verticales de las de fuerza, pero son muy buenas y elegantes girando en suelo. Cada una tiene su punto fuerte, su estilo y su personalidad al moverse.


FLEXIBILIDAD: En mi escala, va por detrás de las otras dos cualidades. Queda muy bonita y hay figuras que lucen mucho más, pero no es imprescindible y creo que a nadie le debería frenar para empezar a practicar pole dance el hecho de no ser flexible. La flexibilidad se va ganando poco a poco, igual que la fuerza, igual que la agilidad. Y, repito, para un nivel 'usuario' no es ni mucho menos un impedimento. la flexibilidad es un plus. Se puede suplir de mil maneras. Eso no quiere decir que no le pongas empeño para mejorarla, porque todo se puede mejorar.

todas pasamos por esto. ¡no te desanimes!
Leen Isabel es una magnífica ilustradora que ama el pole dance

DISCIPLINA Y CONSTANCIA: Eso es. Quizá es la cualidad más importante. Es una cualidad que te ayuda a conseguir la fuerza, la agilidad, la flexibilidad y todo aquello que te propongas. Hay clases mejores, en las que consigues hacer ese giro o esa figura que se te resistía o que deseabas aprender, y hay clases peores en las que estás cruzada y nada te sale. Pero hay que seguir. Si sigues, si perseveras, si no abandonas, tarde o temprano lo conseguirás. Esto ayuda para la vida. Para todo lo demás de la vida. 

SEGURIDAD EN TI MISMA: Esto es algo que puedes traerlo de antes pero aún así se amplificará cuando practiques pole dance. puede sonar a tópico, pero no estoy hablando sólo de algo emocional o de si te ves guapa o fea en el espejo cuando te ves en shorts. No no no. Hablo de que vas a hacer cosas como escalar un par de metros, cruzar las piernas fuerte, vas a soltar las manos y a dejar caer tu cuerpo hacia atrás, sin arnés, sin colchoneta, en una postura en la que si tus piernas ceden, perfectamente te podrías romper el cuello, y en la que sólo cuentas con la fuerza de tus abdominales para volver a subir. 
después de hacer cosas así, confías más en ti misma. Es un hecho.

layback: El cuerpo lo entiende como situación de peligro
y te recompensa con un chute de adrenalina.

Y estas son las principales cualidades que creo que se necesitan y que se desarrollan con la práctica del pole dance. ¡Casi nada!

martes, 23 de julio de 2013

la primera clase- no es el pole dance una forma cualquiera de desollarse


Comencé a tomar clases de pole dance en marzo de 2013, y la primera clase fue DURA.

Mi primera profesora fue una acróbata espectacular, con un cuerpo hecho de acero cromado que imponía mucho. Sobre todo visto desde mi cuerpo de gelatina y mantequilla del primer día. Os pongo en contexto: acababa de cumplir 29 años y llevaba media vida sin hacer deporte, con la excepción de aquella vez que mi compañera de piso me convenció para apuntarme con ella 6 meses a un gym del barrio en una oferta 2x1, y acabamos yendo sólo al spa.

Total: ¿Cómo es una clase estándar de pole dance? Una clase de hora y media se suele dividir aproximadamente así:

-Media hora de calentamiento y preparación física. Estiramientos, abdominales, muchos abdominales, ejercicios de piernas, de brazos, de flexibilidad. (Si empiezas de cero, es decir, si no has hecho ejercicio en años...mentalízate: las primeras veces puede que te falte el aliento, te crujan cosas o te sientas un poco torpe...esto se irá pasando!! sé fuerte!!)

-Después, más o menos media hora de giros alrededor de la barra en suelo. 

-Y más o menos otra media hora de acrobacias y figuras aéreas (el primer mes esto es un decir, pero lo vas intentando: practicas escalada o figuras básicas que no requieren escalar o invertir, como la silla, o el plank)

-Estiramientos finales: Te digo la verdad: a veces el tiempo se echa encima y no da tiempo a estirar tanto como al comienzo de clase, pero si puedes quedarte un rato estirando, hazlo siempre. Es MUY importante para tener menos agujetas y evitar lesiones. En serio. Nunca estuve tan concienciada de lo de estirar después de hacer ejercicio como ahora. Se nota mucho al día siguiente, cuándo has estirado bien y cuándo no.

En mi primera clase, la instructora me explicó algunos giros de los más más más básicos, (caminata básica, caminata hacia atrás, bombero...) que parecen fáciles cuando los ves hacer. En serio, lo digo sin maldad: tú ves a la profesora hacer un carrusel y dices 'ah, vale, eso está tirao' y cuando lo intentas sale... NADA. Un mojón pinchado en una barra. El mojón eres tú. Sí, disculpad que sea tan gráfica, pero es por vuestro bien. Quien lo probó lo sabe :)

profesora intentando enseñar un paso básico a sus polluelas. (foto)


Total, que te empeñas y te empeñas y lo intentas una y otra vez hasta que sale 'algo parecido' a la sombra de lo que debería ser. Pero has conseguido despegar los pies del suelo y girar, sin chocarte contigo misma y sin comerte la barra ¡Yupi!

Me di cuenta de que necesitaba familiarizarme con la barra. Con el hecho de girar alrededor de algo. Con la fuerza, la inercia, el giro de mi cuerpo. Familiarizarse lleva un tiempo, es compartir horas, a ser posible a veces a solas con la barra, conociéndoos. En eso tuve mucha suerte porque en la escuela donde empecé permitían ir a entrenar por libre previo aviso. Así que entre la primera y la segunda clase, todavía con la mano en carne viva, fui a pasar una tarde a solas con la barra. Pero eso fue después.

De momento estoy en la primera clase y veo a chicas a mi alrededor, chicas que a lo mejor llevan un par de meses, no más, y hacen cosas que tú crees que serás incapaz de hacer cuando lleves el mismo tiempo que ellas. Cosas que ahora que lo estás probando, te parecen mucho más difíciles que antes. Simplemente la forma de dar un giro. La amplitud. Lo normal es que el primer día apenas sepas tomar impulso para dar una vuelta o vuelta y media, a veces entre terribles chirridos de la piel contra la barra. Hay que entender la inercia y el impulso del cuerpo. Me parece fundamental. Hay chicas con suerte cuyo cuerpo lo entiende de manera natural muy rápido, y otras a las que les cuesta más, pero es cuestión de echarle horas. La amplitud del giro, el impulso del cuerpo. El momentum. Aprender a dejar caer el cuerpo. La presión idónea, ni mucha ni poca, de la mano sobre la barra. Si te agarras con demasiada fuerza, mal. Si te agarras con poca, mal. Hay que encontrar el punto. Y hacer callo.

Que no cunda el pánico. Estamos en la primera clase, no llevamos ni una hora y se me ha desollado la mano. Duele mucho. La profesora no encuentra esparadrapo (y de ahí aprendí a llevar SIEMPRE el mío) y me dice que gire con la otra mano. Pero el hecho es que no tengo suficiente fuerza ni usando las dos. Hago lo que puedo, termino la clase y me voy dolorida pero feliz. Deseando volver.

He visto a chicas venir a una primera clase y no volver. No sé. Para gustos, los colores. Yo me piqué. Me motivó. Mi sensación fue: Me va a costar bastante tiempo, muchas horas, dinero y muchas ampollas, moratones y lo que sea, pero yo quiero hacer ESTO y hacerlo BIEN. 

¿Por qué? Porque mola. Porque es VOLAR. Porque ninguna de las chicas que conocí ese día, ninguna, llevaba más de tres meses y hacían cosas que me parecían imposibles. Las miro alucinada, como si estuvieran hechas de otra pasta, y ellas sonríen humildes y me dicen que no, que no es para tanto, y aseguran que empezaron igual que yo.

recuerdo de mi primera clase
Unos meses después (cinco, seis meses tal vez) todo ese desastre se había transformado en una hermosa capa de piel dura, un discreto callo del que estoy muy orgullosa y que resbala como la seda. 

Consejillos:

-Yo usaba Compeed en caso de súperemergencia. Aquella vez me puse una compeed tapando toda la zona y me salvó de pasar mucho dolor. Mi método personal ante quemaduras por fricción: Compeed tres días y la tercera noche al aire; otro compeed un día más, y luego pomada Blastoestimulina (crema cicatrizante sin receta) varias veces al día.  O aloe vera. Cuatro días en total, y como nueva.
Y llevar siempre muñequeras de esas tipo tenis.

Lo de desollarme la mano... me estuvo pasando, sistemáticamente, sí o sí, las primeras ocho clases más o menos. Dos mesacos, eh? Cada vez un poco menos, por suerte. Luego empecé a hacer callo. Y también luego comprendí que había algo que estaba haciendo muy mal, y era usar magnesio para girar. Al principio, si no estás en forma como no lo estaba yo, resbalas porque te falta fuerza por todas partes: no suele ser tanto una cosa de la piel o del sudor, tanto como de la fuerza. Además, al principio sudas haciendo cosas que unos meses después te dejan tan fresca... así que se puede concluir que el comienzo es lo más duro para el tema de las manos y de resbalar: no queda otra que tener paciencia. Pero si te da por usar magnesio para paliar esta molestia, lo más probable es que te acabes desollando, te acabes quedando clavada al intentar girar, o tu barra acabe con un gotelé curioso de limpiar. ¡No abuses del magnesio! Ten paciencia e intenta ganar fuerza en las manos. 

-ESTIRA MUCHO.

-Si no fue todo lo bien que esperabas, NO TE DESANIMES. Es algo nuevo, es difícil y cuesta, pero muy pronto te verás recompensada. Piensa que estás enseñando a tu cuerpo a hacer algo que nunca antes ha hecho. ¿Cuánto tiempo lleva aprender a caminar correctamente cuando eres bebé? Meses. Pues eso. Aguanta un poco, al menos un par de meses. Por lo que yo he visto, si pasas el primer mes, te quedas. Porque por torpe que seas, que yo lo soy, en un mes y pico vas a ver resultados sorprendentes. Aquellas cosas que veías como imposibles. Dejan de serlo antes de lo que crees.


ACTUALIZACIÓN 2016: Tres años después de mi primera clase, he sido instructora en varias escuelas de Madrid y Guadalajara. Actualmente doy clases en Pole&Roll (Vallecas, Madrid) donde nos hemos inventado el 'Bautismo de Pole'. Es una primera clase de Pole Dance pensada  para evitar experiencias tan extremas como la mía propia :) es decir, para hacer que la toma de contacto con la barra sea lo menos dura y lo más divertida y gratificante posible.

Tiene dos grandes ventajas: una es que estás entre personas que también vienen por primera vez, y no te vas a ver perdida (no más que las demás!) porque estáis todas igual.La otra es que si te gusta el Bautismo y decides apuntarte, en tu primera clase regular ya sabrás ciertas cosas básicas muy importantes: cómo colocarte junto a la barra y la postura adecuada para girar; algunos tipos de agarre, algunos giros básicos, y la técnica de escalada básica. Cosas que lleva un rato explicar y que a menudo dificulta la fluidez de la clase cuando se incorporan nuevas alumnas. Esto es: intentamos que la alumna nueva no sienta que está retrasando la clase, y el Pole tiene mucha técnica que explicar el primer día. Así que pensamos que es mejor prestar atención total en una clase aparte, que es una clase de Bienvenida. Estoy muy orgullosa de que funciona muy bien, y hay una alta proporción de chicas que se apuntan a clases después del Bautismo, y que siguen mucho más allá del primer mes. 



Es verdad que la barra duele, y que todo cuesta al principio, y que nada te va a librar de las agujetas, da igual si no te mueves del sofá hace una década o si eres triatleta: las vas a tener. Pero si te lo has pasado bien, si te has picado, si te has quedado con ganas de más, por mal que se te haya dado, hazlo, sigue, no lo dejes, ve a por ello: simplemente va a merecer la pena.

El Pole es un viaje hacia ti misma. Una tú más fuerte y libre: yo digo que el pole te empodera.
¡Empolérate!





lunes, 22 de julio de 2013

el kit básico

Cuando llamé al estudio para concretar el horario, pregunté qué era lo básico que necesitaba llevar. Y la lista es esta:

-SHORTS. Cortitos. Cuando más, mejor. Lo de que sean muy cortos no es una cuestión estética, es más importante a medida que pasa el tiempo y utilizas muchas partes de las piernas para hacer agarres. Necesitas estar cómoda y tener libertad de movimientos, así que aplica lo mismo a la parte de arriba. Si estás a gusto con camiseta, con camiseta. Si prefieres un top, pues un top. Como si vas en bikini. Comodidad y libertad de movimientos. Y ya.

Felix Cane es una de las mejores y más reconocidas pole dancers.
Lo de 'short' es puro eufemismo. Hay que decir que es australiana,
y allí los shorts son así. La foto la saqué de aquí.

-MUÑEQUERAS tipo tenis. Te evitan rozaduras y quemaduras al girar. Yo recomiendo llevar una en cada mano, al menos al principio. Después, muchas chicas sólo la llevan en la mano dominante, incluso algunas no sufren tanto este asunto o se han acostumbrado y no llevan. Pero, repito: sobre todo al principio, te pueden salvar de hacerte quemaduras y de mucho dolor.

-Una PEQUEÑA TOALLA o TRAPO para secar la barra. Aunque normalmente en clase tendrán, creo que casi todas preferimos llevar el nuestro. Lo tienes a mano, es tuyo, sabes cuándo lo lavas y todo eso. Es importante porque hay que limpiar la barra a menudo. Si sudas porque la barra acaba sudada, y si te pones magnesio para no resbalar, porque se queda pegajosa: por unas cosas o por otras, cada poco rato hay que limpiar la barra. Hasta tal punto que, ahora que lo sé, una de las cosas que más me impresiona de las bailarinas profesionales es cómo hacen para bailar durante minutos y minutos sin limpiar la barra. Me parece tan difícil como las acrobacias.

-Hablando del MAGNESIO: se emplea para no resbalar, por lo que es mejor NO usarlo (o al menos no abusarlo) cuando se hacen giros en el suelo (te quedarás clavada y si persistes, te acabarás desollando las manos) pero es muy útil cuando se escala y se hacen acrobacias verticales. Hay varios tipos: en polvo (los mismos que se usan los escaladores y gimnastas) líquido, y luego existen cada vez más productos específicos para practicar pole dance, tipo ceras y cosas para evitar que las manos suden. Yo no soy muy amiga de usar potingues. Reconozco la utilidad, pero no me obsesiono. Intento usar lo menos posible, y cuando lo hago me vale con un poco de magnesio en polvo para las acrobacias, que sí tengo propio, o líquido del primero que me preste alguna compañera. Yo lo que quiero, lo que intento, es que mis manos digi-evolucionen, muten, y se integren con la barra para trepar igual que una salamanquesa corretea por las paredes o un mono trepa por los árboles.

es posible que el pole nos saque algo que llevamos como muy adentro

-ESPARADRAPO Y COMPEED. Muy importante: un trozo de esparadrapo a tiempo te puede salvar de quemaduras. Y si te las llegas a hacer, nada como los primeros auxilios de una Compeed. Ignoro si hay 'marca blanca' de este producto, por eso lo cito por la marca que conozco. Y lo que me va bien a mí no tiene por qué ser lo que mejor te va a ti, así que esto sólo es orientativo, hay que probar. El caso es que estos benditos chismes te quitan el dolor al instante y en tres o cuatro días tienes la piel nueva. Le dedicaré todo un apartado a los moratones, ampollas, rozaduras y demás heridas de batalla y cómo curarlas bien y en poco tiempo. En esto nos volvemos unas jodidas expertas. 

Ah: mis clases son sin tacones, vamos descalzas. Aunque también imparten clases para bailar con ellos. Es cuestión de gustos más que nada, y cada cosa tiene sus pro y sus contras. 

Y ya está: con esto (como verás es un equipamiento sencillo y económico) y una buena actitud hacia las agujetas que vas a tener mañana, estarás lista para la primera clase (y para las que vengan después).

¡Ánimo!



domingo, 21 de julio de 2013

cómo llegué al pole dance (o cómo puede llegar cualquiera)

Siempre me ha llamado la atención el circo. En la ciudad de donde vengo, el circo no es una posibilidad. Lo más parecido que había eran clases de gimnasia rítmica, que hice durante tres o cuatro años de pequeña.

A la primera que recuerdo ver bailando en una barra es a Chiqui Martí. Ella se desnudaba, sí, hacía striptease, pero también era la primera vez que lo vi (y en España se vio) como algo medio artístico. Hacía acrobacias, y se parecía más al circo que a lo que yo esperaba de una stripper. La verdad es que me fascinó, pero el pole dance me parecía algo inaccesible y casi impensable. 

En 2008 me dio la fiebre. No sé cómo empezó, pero sé que descubrí a un montón de bailarinas en youtube, no sé muy bien cómo. Descubrí a Tara Karina, la chica agorafóbica que se puso una barra en el garaje y un año después hacía maravillas. Busqué clases en Madrid. Sólo encontré un par de sitios y los precios eran prohibitivos. Me planteé alternativas como alquilar una habitación en otro piso sólo para ponerme una barra. Pero al final desistí. Se me pasó el ímpetu, pasó el tiempo, se me olvidó. El año pasado, en un curso de literatura creativa (ni más ni menos) conocí por a una chica que comentó que lo practicaba. La acribillé a preguntas y salí medio convencida de intentarlo. A los pocos días vi una oferta por internet, y saqué un bono para cuatro clases que salía muy bien de precio. Empecé el mes de marzo. Y desde entonces estoy enganchada.


La verdad es que sin la conversación con mi amiga creo que no hubiera pensado seriamente en empezar. 
¿Qué le pregunté? ¿Qué me dijo?

Le pregunté si yo, sin ningún entrenamiento previo, con veintinueve años, con la flexibilidad atrofiada desde hace una década, sin fuerza para hacer siquiera una flexión con los brazos, podría hacer algo.

Me dijo: Sin duda. El entrenamiento es el propio pole. Un par de horas a la semana pueden hacer maravillas. Y cuanto más hagas, más, por supuesto. Me dijo que cualquiera que tuviera constancia, aunque parta de cero, llega a adquirir la fuerza necesaria para hacer acrobacias. Que hasta que eso ocurre, claro, se pasa mal. Cuesta. Me advirtió que la barra duele, que la barra quema, y que te cambia. Me dijo que cuando empiezas, ya no vuelves a ser la misma. Y todo lo que me dijo era verdad.